Primero: corta el agua
Antes de buscar el origen, detén el flujo. Cierra la llave de paso del ambiente afectado (lavadero, baño, lavandería) o la llave general de la vivienda si no sabes de dónde viene el agua.
Ubica con anticipación dónde están tus llaves de paso. En una emergencia no conviene empezar a buscarlas.
Protege lo que pueda dañarse
Seca el agua acumulada, retira objetos del piso y coloca baldes o toallas bajo el punto de goteo. Si la fuga está cerca de enchufes, tomacorrientes o artefactos eléctricos, mantente alejado y, de ser posible, baja la llave térmica de esa zona.
Identifica el tipo de fuga
No todas las fugas se parecen. Algunas pistas útiles:
- Gotea una llave o la grifería: suele ser desgaste de empaques o cartuchos.
- Humedad bajo el lavadero: revisa sifón, trampa y conexiones flexibles.
- Mancha en techo o pared que crece: puede venir de una tubería oculta o del ambiente de arriba.
- El medidor sigue girando con todo cerrado: sugiere una fuga en la red interna.
Documenta antes de reparar
Toma fotos y, si puedes, un video corto del punto de la fuga y de la zona afectada. Esa información ayuda a que un especialista evalúe el problema y prepare una cotización más precisa.
Qué evitar
- Cubrir la fuga con cinta o masilla y dejarla así: es un alivio temporal, no una reparación.
- Pintar sobre una mancha de humedad sin resolver su origen.
- Forzar uniones o llaves con herramientas inadecuadas: puede agravar el daño.
Cuándo llamar a un especialista
Si la fuga no es evidente, está dentro de un muro o piso, reaparece después de apretar una conexión o viene de la red general, conviene una revisión profesional. Cuanto antes se identifique el origen, menor suele ser el daño y el costo de reparación.


